Nuestro cuerpo físico nos habla constantemente

Desde mis 7 años recuerdo haberme hecho consciente de mi sobrepeso. Mi peso por la mayoría del tiempo ha sido mi talón de aquiles, aquel que no me había dado la tarea de escuchar y sentarme para ver que era lo que estaba sucediendo.

Llegando a carrera, decidí empezar a ponerle atención a mi cuerpo y nutrirlo. Así que fui con una Iridiologa, en el momento de revisar mi iris me hizo una pregunta que me sacudió. ¿Eres enojona? y yo con cara de sorpresa le dije Si. Me dijo que el enojo lo interiorizaba, pegándole a mi hígado y que si seguía así, estaría cavando el camino hacia una diabetes por el exceso de insulina que secretaba en mis arranques. Sali de ahi, enojada, frustrada por no decir otra palabra y me fui a mi casa. Empece a "comer" según la dieta, si baje, algunos kilos pero como todo en aquel tiempo, lo deje de hacer. Miedo, frustración y porque no también hoy puedo decir enojo.

Seguí con mi vida, no poniendo atención en mi. Me cambie de carrera, empecé a trabajar, me cambie de universidad y me gradué. Seguí cargando mi peso. En el trabajo donde estaba, me promovieron, me toco viajar y conocer lugares y aquí tome la decisión de volver a trabajar en mi cuerpo. Ahora le toco la oportunidad a una bariatra. Cuando me peso, tomó medidas y me mando hacer análisis, lo que siguió fue otra sacudida más, me comento que estaba en los limites más altos para pasar a tener obesidad mórbida. A diferencia de la primera vez, esta vez en lugar de enojarme y frustrarme me llené de miedos y me convencí de que ya era suficiente y que era tiempo de tomar las cosas “en serio”.  Asi que empecé mi dieta, adelgacé, me sentía de maravilla y mi abuela se enferma. Para los que me conocen saben la historia saben que sucedió, si no, se las contaré en otro blog. Y en lugar de seguirla dieta, me enfoqué a estar presente en el proceso. Falleció 17 días después y yo dejé de “hacer dieta” asi que subí de peso nuevamente.

 

Además de ese cambio en mi vida, me recortaron de la empresa en la que estaba y empezaba con mis pinos de estar en el mundo espiritual. Pero como todo, estaba llena de miedos, no confiaba en mi, y no me sentía merecedora de ser “Terapeuta”, asi que volví al mundo corporativo.

 

Este camino ha sido bastante interesante, me ha llevado a conocerme, a reconocerme, a entender que lo que cargo son sueños no cumplidos, enojos, frustraciones que se transforma en ansiedad y en “comerme mis emociones”. Si me has seguido, sabes que me mude de país, y este cambio me ha marcado en muchas formas, dejar atrás mi seguridad, mis amigos, mi familia para embarcarme a una aventura que no tenia mucha claridad del cómo se iría a desenvolver.

 

Estar aquí, me dado la oportunidad de estar en comunión conmigo misma, de escuchar lo que necesita mi niña interior, de darle el espacio de sentirse contenida, y escuchada y porque no, de convertirme en una adulta y seguir caminando. Desde que estoy aquí, llevo ya 21 kilos, de talla 22 ahora soy talla 14 y me siento mas liviana. He descubierto que no es solo lo que nos llevamos a la boca durante el día, sino las emociones que no les damos el espacio necesario para ser y estar, trabajarlas y dejarlas ir para asi no convertirlas en peso.

 

Asi que hoy te invito hacer consciente y ser honesto contigo mismo que te “has comido” que hoy tu cuerpo te esta diciendo que es tiempo de trabajar y pide a tus ángeles que te acompañen en este proceso de sanación. Con amor Serafina.

2 thoughts on “Nuestro cuerpo físico nos habla constantemente

    • Eres un angelote!!! Eres luz e inspiracion! Gracias por ser mi mama y por leerme! no sabes la alegria que me da que lo que escribo te este ayudando a seguir evolucionando. Te amo. Now and always your daughter!! 🙂

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